Autora : Claudia Denia Cebrián
4º Curso de Medicina grupo "B" (curso 2025/26)
Código de trabajo : 2510-CDC
INTRODUCCIÓN
La anemia aplásica medular (insuficiencia medular, anemia normocítica normocrómica) se conoce como la interrupción de la producción de células sanguíneas, produciendo un síndrome hematológico anormal (pancitopenia debido a una disminución de la hematopoyesis, supresión de médula ósea hipocelular) (1).
La anemia aplásica idiopática constituye más del 50% de casos de anemia aplásica adquirida, por lo que es la forma más frecuente. De esta manera, la mayoría de las estrategias terapéuticas de la anemia aplásica idiopática van dirigidas a la anemia aplásica en general (2).
La alteración puede ser tanto de la célula stem como del micromedioambiente que la sustenta. La incidencia anual es de 2-5 casos por millón de habitantes (2).
Es una enfermedad relativamente rara, infrecuente durante el primer año de vida, con un aumento progresivo de la incidencia hasta los 20 años y una meseta entre los 20 y los 60 años, seguido de un incremento después de la edad de los 60 años. Hay predisposición genética en algunas familias (3).
Respecto al diagnóstico diferencial, se hace con la pancitopenia y la médula ósea hipocelular (3).
En este artículo, trataremos de centrarnos en su clínica, clasificación, pruebas diagnósticas y el tratamiento de la anemia aplásica medular idiopática, siendo este último el objetivo principal del trabajo.
De forma general, debemos saber que la fisiopatología está mediada por linfocitos T citotóxicos tipo 1, considerándose inmunomediada. La mayoría de los casos se identifican en etapas avanzadas (1).
ETIOLOGÍA
De forma específica, la etiología de la anemia aplásica es la siguiente:
-Idiopática (primera causa) (3).
-Fármacos y toxinas (segunda causa): la producen tanto por un mecanismo dosis-dependiente como idiosincrásica, y un único fármaco puede actuar de ambos modos bajo condiciones inapropiadas. La exposición a radiación produce aplasia medular en relación con la dosis acumulativa (3). Entre ellos, podemos destacar, benzol, pinturas, barnices, insecticidas (4).
-Infecciones:
- Hepatitis viral: la aplasia medular tiene lugar desde semanas hasta 8 meses después del establecimiento de la hepatitis. Se asocia a la hepatitis C, y a hepatitis generalmente grave, con una supervivencia a largo plazo menor del 10% para los pacientes que son atendidos con cuidados sintomáticos, pero se considera que responden a una terapia inmunosupresora (3).
- Citomegalovirus, mononucleosis, VIH.
- Parvovirus: parece ser tóxico para los precursores eritrocitarios. Causa aplasia en pacientes que padecen la enfermedad de células falciformes u otras anemias hemolíticas crónicas (3).
- Infecciones no virales, como la tuberculosis, puede asociarse con pancitopenia, aunque no suele afectar a la médula ósea (3).
-Hemoglobinuria paroxística nocturna: se caracteriza por una mutación en el gen PIG-A, por lo que hay una deficiencia de fosfatidilinositol glicano de las proteínas de anclaje celular (típicamente CD55 y CD59). Se suele manifestar en pacientes que ya han sido tratados con inmunosupresores (3).
-Mielodisplasia: el riesgo de aparición aumenta en pacientes que son tratados con múltiples ciclos de terapia inmunosupresora. Como complicación tardía se manifiesta la leucemia aguda (3).
-Anemia de Fanconi o anemia aplásica constitucional: el fallo se produce en la médula ósea en los primeros 10 años de vida y se asocia a otras anomalías fenotípicas (pigmentación cutánea, hipoplasia renal o esplénica, hipoplasia del pulgar o radio, microcefalia, retraso mental). En estos pacientes aumenta la incidencia de leucemia mieloide aguda. Los fibroblastos y linfocitos son susceptibles a brechas, roturas, endorreduplicación e intercambios cromáticos (3).
-Anemia aplásica familiar (3).
-Miscelánea: se han descrito casos asociados a embarazo y timoma. También a disqueratosis congénita (enfermedad recesiva ligada al cromosoma X) (3).
CLÍNICA (2)
-Síndrome anémico: debilidad y fatiga.
-Síndrome infeccioso: siendo difícil a veces localizar el foco (por ejemplo, en una neumonía no habrá condensación ya que no hay leucocitos).
-Síndrome hemorrágico: manifestándose desde petequias hasta hemorragias cerebrales, por lo que su gravedad es variable.
-EXPLORACIÓN FÍSICA: gingivitis, estomatitis, faringitis o proctitis, esplenomegalia y hepatomegalia, linfadenopatías generalizadas (raro). Si se presentan debe orientar la anemia aplásica hacia algún proceso patológico asociado.
CRITERIOS DIAGNÓSTICOS
La prueba fundamental para realizar el diagnóstico de aplasia medular ante los resultados del hemograma (disminución de hematíes, leucocitos, plaquetas) es la biopsia de médula ósea, la cual muestra una visión global de la arquitectura medular, y revelará la ausencia masiva de tejido hematopoyético. El aspirado de médula ósea no es válido porque puede aspirarse un pequeño foco de hematopoyesis funcional, ya que la distribución de la aplasia en la medula ósea es heterogénea, coexistiendo áreas de celularidad conservada con otras vacías.
Generalmente, se utiliza para hacer el diagnóstico diferencial de las pancitopenias, entre ellas, la leucemia oligoblástica, aplasia medular, mielodisplasias, fibrosis medular, hiperesplenismo, anemia megaloblástica, etc (2).
Ilustración 1. Médula ósea con volumen adecuado de tejido hematopoyético (Fig.1)
frente a médula ósea con pérdida considerable de tejido hematopoyético (Fig.2) (5)
-En médula ósea: <25% de tejido hematopoyético en la celularidad medular total (sustituido por adipocitos, fibroblastos, etc) (2).
-Criterios hemoperiféricos: al menos dos de los tres siguientes: neutrófilos <0,5x109/L; plaquetas <20x109/L; reticulocitos <20x109/L (2).
Los pacientes que cumplen estos criterios tienen pronóstico muy pobre, con una supervivencia media de 6 meses y un 20% un año de supervivencia (3).
Consideramos aplasia medular muy grave si el paciente presenta criterios de aplasia medular grave y la cifra de neutrófilos es <0,2x109/L (2).
Consideramos aplasia medular no grave o moderada si el paciente presenta hipocelularidad medular y pancitopenia (al menos dos de los tres siguientes: Hb<10g/L con reticulocitos <60x109, neutrófilos <1,5x109/L y/o plaquetas <50x109/L), pero no cumple los criterios de anemia aplásica grave o muy grave (2).
Respecto a la citogenética, algunos marcadores como la monosomía 7 pueden predecir riesgo alto de mielodisplasia y leucemia aguda. Además, también se destaca la citometría de flujo (anomalías de HPN en CD56 y CD59 indicando la presencia de enfermedades asociadas) y la resonancia magnética, la cual permite mostrar áreas de celularidad en la médula ósea de estos pacientes, y de forma secundaria pueden desarrollar mielodisplasia y leucemia aguda (3).
TRATAMIENTO
La supervivencia ha ido mejorando progresivamente en las últimas cuatro décadas gracias a avances en el trasplante de células hematopoyéticas, fármacos inmunosupresores y biológicos, y los cuidados de apoyo (6).
Todos los pacientes que cumplan criterios de anemia aplásica grave y que tengan menos de 50 años, deben ser sometidos a la valoración de trasplante de médula ósea, mientras que las transfusiones de componentes sanguíneos suelen minimizarse en estos casos por complicaciones y riesgos que ello conlleva (3).
En cuanto a las medidas generales de tratamiento, debemos considerar: si el recuento de granulocitos del paciente es menor de 500/microL, entonces, deben evitar contacto con personas infectadas. En caso de tener contacto con estos pacientes, se debe proceder al lavado de manos utilizando jabón bacteriostático, y si los pacientes están ingresados se emplearán medidas de aislamiento protegido, teniendo en cuenta que siempre se debe hacer un lavado de manos regular con antiséptico, de manera que también se reducen las infecciones cutáneas.
Para reducir la bacteriemia de origen intestinal, se deben administrar antibióticos orales no absorbibles profilácticos, cotrimoxazol o ciprofloxacino (quinolona). Además, se deben utilizar bisturís eléctricos para evitar sangrado, cepillo de dientes suave, laxantes (evitando estreñimiento y sangrado rectal), y se deben evitar las inyecciones intramusculares (3).
En mujeres, se usan agentes anovulatorios para prevenir hemorragias menstruales, por ejemplo, Ovral en 1-2 cápsulas/día. Previamente, se puede detener con Premarín 25 mg vía intravenosa cada 6-12h hasta que cese la hemorragia. Si se interrumpe esta medicación, se puede producir un sangrado posretirada (3).
Reposición de productos sanguíneos
Son necesarias si la Hb es menor de 8g/dL o hay clínica asociada significativa. Sin embargo, si los pacientes no padecen ningún tipo de enfermedad pulmonar o cardiaca, habitualmente toleran un valor de hemoglobina inferior a 8g/dL (por ejemplo, Hb 6g/dL) en un determinado período de tiempo (3).
2.Transfusiones profilácticas de plaquetas
Necesarias si el recuento es inferior a 10.000 por microlitro o signos hemorrágicos significativos. Cuando los pacientes se someten a repetidas transfusiones, se hacen refractarios (responden al conjunto de plaquetas de un tipo ABO específico de sangre), pudiendo beneficiarse de pacientes con un antígeno leucocitario humano (HLA) compatible (3).
3.Transfusiones de granulocitos
Hoy en desuso y no disponibles en la mayoría de los centros. No ayudan de forma preventiva, pero en episodios de infecciones bacterianas podrían ser eficaces si no han respondido a la terapia antibiótica administrada previamente. Se debe considerar la administración diaria de 1x1010 neutrófilos durante 4 a 7 días (3).
Tratamiento antibiótico
Se debe realizar una evaluación pretratamiento, indicando historia y exploración física; cultivos (sangre, orina, garganta, lesiones cutáneas o cualquier lugar de infección aparente). En caso de portar un catéter venoso, se debe extraer el cultivo del lugar de salida (3).
Los pacientes con signos de infección, como fiebre persistente, mientras reciben el tratamiento antibiótico de amplio espectro, deben recibir también antifúngicos de forma empírica (3).
El hecho de elegir un antibiótico u otro depende de experiencia institucional en infecciones y se debe ajustar después de determinar sensibilidades de los mismos.
Por ejemplo, un régimen que contenga penicilina semisintética (piperacilina), junto con un aminoglucósido (tobramicina o gentamicina), se consideran razonables. Si el paciente es alérgico a la penicilina, se sustituye por cefalosporina de tercera generación (ceftacidima). Además, si se sospecha infección por grampositivos, se añade la vancomicina (3).
Hay ciertas infecciones oportunistas que requieren tratamiento específico, como los hongos, nocardia, listeria, Pneumocistys carinii (3).
Factores de crecimiento hematopoyético
Debemos destacar que la anemia aplásica no se caracteriza por deficiencias de factores de crecimiento conocidos, a excepción del factor de células madre (SCF) (3).
Tanto el factor estimulante de colonias granulocíticas G-CSF (mejor perfil de toxicidad) como el factor estimulante de colonias de granulocitos-macrófagos GM-CSF mejoran recuento de neutrófilos, con mayor probabilidad de mejor respuesta en anemias aplásicas menos graves (3).
El G-CSF se utiliza en combinación con inmunosupresores para reducir la gravedad y la duración de la neutropenia, reduciendo incidencia de infecciones. Sin embargo, no hay evidencia de que pueda mejorar la tasa de supervivencia (3).
Hay evidencias, sobre todo en Japón, en las que pacientes tratados tanto con inmunosupresores y G-CSF pueden tener una incidencia mayor de evolución a mielodisplasia (3).
La eritropoyetina (EPO) sola no tiene un papel en el tratamiento de la anemia aplásica. La combinación (400 IU/kg tres veces por semana) con G-CSF (400 microgramos/m^2) ha mejorado la eritropoyesis en anemias aplásicas no graves (3).
Andrógenos
Su función principal es aumentar la producción de eritropoyetina y estimular la proliferación de progenitores eritroides y granulocíticos. Se ha demostrado que no han mejorado la supervivencia, pero de forma ocasional los pacientes podrían beneficiarse (3).
Deben ser considerados para pacientes no elegidos finalmente para trasplante de médula ósea, después de que hayan fallado los inmunosupresores. Se puede utilizar la Oximetalona 3-5 mg/kg diariamente vía oral durante 3-6 meses (3).
Trasplante de médula ósea
En pacientes con anemia aplásica grave y HLA idéntico del donante hermano menores de 40 años, el trasplante de médula ósea alogénico es el tratamiento de elección, considerando que un 30% de pacientes tendrán un donante aceptable. Se deben minimizar todos los productos de transfusión sanguínea antes del procedimiento en todos los candidatos (3).
En pacientes de 40 a 50 años con donante hermano de HLA idéntico también pueden someterse al trasplante, pero tienen mortalidad más alta y aumenta el riesgo de enfermedad injerto contra huésped (EICH) (3).
En pacientes mayores de 50 años generalmente no se asocian al trasplante de médula ósea, por la toxicidad asociada (3).
En caso de que un paciente tenga un donante gemelo idéntico, se le realice el trasplante y no tenga éxito, se debe hacer un segundo intento con acondicionamiento inmunosupresor (3).
Si un paciente no tiene un donante hermano idéntico, un donante de medula ósea HLA-compatible no familiar podría ser considerado si ha conseguido la supresión a la terapia inmunosupresora (3).
COMPLICACIONES DEL TRASPLANTE DE MÉDULA ÓSEA (3)
- Rechazo del injerto
- Enfermedad injerto contra hospedador o EICH (*la adición de globulina antitimocítica a ciclofosfamida y el uso de ciclosporina han reducido la incidencia del rechazo del injerto y EICH).
- Neumonía intersticial
- Infección, toxicidad orgánica (esclerodermia, cataratas, hipotiroidismo, disfunción gonadal)
- Neoplasia (carcinomas escamosos, los más comunes)
A largo plazo, el estado funcional de los pacientes es excelente. La supervivencia es mayor en pacientes jóvenes menores de 20 años, en aquellos que no se hayan sometido a transfusiones, que no hayan recibido un trasplante anterior en su enfermedad y pacientes que estén en buenas condiciones globales sin ningún tipo de infección en el momento del trasplante (3).
Las tasas de mortalidad son indistinguibles de la población general en pacientes que viven 6 años después del trasplante en la anemia aplásica (3).
Tratamiento inmunosupresor (3)
Es el tratamiento de elección inicial en pacientes mayores de 40 años y sin emparejamiento con HLA de donantes hermanos. Por sí solo, GAT (globulina antitimocítica) es el agente más efectivo. Respecto a la dosis, tiene rango entre 10-20 mg/kg diario durante 8-14 días hasta 40 mg/kg diario durante 4 días. Se administra vía intradérmica.
La adición de ciclosporina A a la GAT puede reducir la necesidad de repetir ciclos de inmunosupresión. Su combinación es actualmente el régimen estándar para las anemias aplásicas graves. La ciclosporina se administra en una dosis total diaria de 12 mg/kg por vía oral, dividida en dos dosis durante 14 días. El tratamiento es continuo durante 6 meses, interrumpiéndose después o retirándose.
Para prevenir la reacción de la enfermedad del suero (complejos inmunes) durante el tratamiento con GAT se administra prednisona.
En la actualidad, la administración de los factores de crecimiento, específicamente G-CSF, no está recomendada de forma rutinaria durante la terapia inmunosupresora.
El tiempo medio de respuesta es de alrededor de 2 meses. La respuesta es gradual, suelen ser incompletas, con posible persistencia de anomalías residuales en el recuento de hemoglobina, neutrófilos o plaquetas.
La recidiva se produce en el 35% de los pacientes tratados con inmunosupresión y suele asociarse con ciclosporina continua o discontinua.
Los efectos tóxicos de la GAT incluyen linfopenia, neutropenia, trombocitopenia, fiebre, artralgias, exantema, infección, enfermedad del suero (>90%). La toxicidad de dosis elevadas de ciclosporina incluye azoemia moderada, daño hepático, hipertensión, síndrome neuropsiquiátrico.
Varios investigadores en Seattle valoraron el tratamiento de diferentes pacientes desde 1978 hasta 1991. Se basaron en la comparación entre los resultados del trasplante de medula ósea con la inmunosupresión en la anemia aplásica adquirida. Obtuvieron lo siguiente:
-La supervivencia actual a los 15 años del trasplante era del 69% y del 38% en los que recibían inmunosupresores. Solo uno de 227 pacientes que fue sometido a inmunosupresores recibió ciclosporina (3).
-La supervivencia a los 5 años para pacientes tratados con terapia inmunosupresora desde 1990 fue del 73%. La edad avanzada se asocia a peor supervivencia (3).
¿Qué sucede si la aplasia es refractaria o recae tras el tratamiento inmunosupresor inicial?
Se debe plantear el trasplante hematopoyético de donante no emparentado, haploidéntico o de sangre de cordón umbilical. En pacientes refractarios que no sean candidatos a trasplante se emplea el medicamento eltrombopag, el cual es un agente trombopoyético, y puede estimular la proliferación de células madre progenitoras residuales en pacientes con aplasia medular (2).
En 2017, se pudo establecer que, como monoterapia, aproximadamente el 45% de los pacientes presentaron respuesta hematológica al tratamiento con eltrombopag; no solo aumentaron el recuento de plaquetas, sino que también hubo incrementos significativos en niveles de hemoglobina y numero de neutrófilos. Se siguen planteando hipótesis de la adición del eltrombopag a la inmunosupresión estándar como primer tratamiento de aplasia medular estableciendo un aumento en la tasa de respuesta completa y mejoría de resultados a largo plazo (7).
BIBLIOGRAFÍA
1. Alqahtany FS. Idiopathic Aplastic Anemia in Children and Adults: Diagnosis, Treatments, and Management - A Review. Curr Pharm Biotechnol. 2020;21(13):1282-8. doi:10.2174/1389201021666191210141426 PubMed PMID: 31820683.
2. San Miguel JF, Sánchez-Guijo F. Manual Básico Razonado Hematología. Quinta. Elsevier; 1998. 314 p.
3. Mazza JJ. Hematología Clínica. Tercera. University of Wisconsin School of Medicine, Madison: Marbán; 2004. 532 p.
4. https://www.cun.es [Internet]. [citado 20 de marzo de 2026]. Aplasia medular. Tratamiento, definición y causas. Clínica Universidad de Navarra. Disponible en: https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/aplasia-medular
5. López ÁM. La Aplasia Medular Y El Fracaso Hematopoyético [Internet]. 17 de marzo de 2023 [citado 20 de marzo de 2026]. Disponible en: https://microbacterium.es/la-aplasia-medular-y-el-fracaso-hematopoyetico
6. Dolberg OJ, Levy Y. Idiopathic aplastic anemia: diagnosis and classification. Autoimmun Rev. 2014;13(4-5):569-73. doi:10.1016/j.autrev.2014.01.014 PubMed PMID: 24424170.
7. Townsley DM, Scheinberg P, Winkler T, Desmond R, Dumitriu B, Rios O, et al. Eltrombopag Added to Standard Immunosuppression for Aplastic Anemia. N Engl J Med. 20 de abril de 2017;376(16):1540-50. doi:10.1056/NEJMoa1613878 PubMed PMID: 28423296; PubMed Central PMCID: PMC5548296.