lunes, 10 de noviembre de 2025

Anticuerpos monoclonales usados en Hematología


Autor : Raúl Furió Fernández

4º Curso de Medicina grupo "A" (Curso 2025/26)

Código de trabajo : 2503-RFF


INTRODUCCIÓN


Un anticuerpo es una proteína que se adhiere a una proteína específica llamada antígeno. Los anticuerpos circulan por todo el cuerpo hasta que encuentran y se adhieren al antígeno. Una vez unidos, pueden ayudar a que otras partes del sistema inmunitario destruyan a las células que contienen el antígeno.

Los investigadores pueden diseñar anticuerpos que tengan como objetivo específico a un antígeno en particular, como a alguno que se encuentre en las células cancerosas. Luego, ellos pueden hacer muchas copias de ese anticuerpo en el laboratorio. Estos se conocen como anticuerpos monoclonales (1).

Hoy en día, los anticuerpos monoclonales están teniendo un gran impacto en el tratamiento de diferentes enfermedades siendo las más relevantes las cancerígenas y las autoinmunes, siendo también importantes en otras como las infecciosas o los rechazos de trasplantes. En este trabajo vamos a centrar la atención en la aplicación que tienen estos en el área de hematología (2).

Para producir un anticuerpo monoclonal, los investigadores primero tienen que identificar el antígeno adecuado para atacar. Algunos de los anticuerpos monoclonales usados en el tratamiento contra el cáncer en ocasiones se considera que son un tipo de terapia dirigida, debido a que funcionan al adherirse a un tipo específico de célula cancerosa impidiendo así su función (3).

Otros anticuerpos monoclonales actúan como inmunoterapia porque fomentan una mejor respuesta del sistema inmunitario para permitir que el cuerpo encuentre y ataque las células cancerosas de manera más eficaz (1).


ANTICUERPOS MONOCLONALES


Los anticuerpos monoclonales se tratan de proteínas artificiales que actúan como anticuerpos humanos en el sistema inmunitario. Hay cuatro maneras diferentes en que se pueden producir y se nombran en función de lo que están compuestos (1).

  • Murino: estos están hechos de proteínas de ratón y los nombres de los tratamientos terminan en   -omab.
  • Quimérico: estas proteínas son una combinación de parte ratón y parte humano y los nombres de los tratamientos terminan en -ximab.
  • Humanizado: estos están hechos de partes de proteínas de ratón unidas a proteínas humanas y los nombres de los tratamientos terminan en -zumab.
  • Humano: estos están hechos de proteínas totalmente humanas y los nombres de los tratamientos terminan en -umab.

MECANISMO DE ACCIÓN


Los anticuerpos monoclonales ejercen sus actividades de manera muy diversa, dependiendo de las dianas que se encuentren afectadas. En su acción, también tienen vital importancia los diferentes tipos de anticuerpos existentes (3).

En función de su actuación o mecanismo de acción, pueden clasificarse como:inmunomoduladores (la célula diana está inhibida de forma natural), inmunodepresores (que produce la eliminación de los linfocitos B) y bloqueantes (actúan sobre linfocitos Treg) (3).

Todos estos además pueden realizar numerosas acciones. Por ejemplo: bloqueo de la interacción entre el receptor y el ligando, activación del complemento por lisis celular, lisis celular mediada por anticuerpos, activación de células T y de mecanismos efectores, inducción de apoptosis e inhibición de traducción de señal o de la activación de los receptores (3).



Figura 1: Mecanismo de acción de los anticuerpos monoclonales
Fuente: Wikipedia contributors. (s/f). Anticuerpo monoclonal. Wikipedia, The Free Encyclopedia. https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Anticuerpo_monoclonal&oldid=169310181


TIPOS DE ANTICUERPOS MONOCLONALES QUE SE USAN EN EL TRATAMIENTO DEL CÁNCER


-Anticuerpos monoclonales puros: los anticuerpos monoclonales puros son anticuerpos que no tienen ningún medicamento o material radiactivo unido a ellos. Actúan por sí solos. Estos son el tipo más común utilizado para tratar el cáncer. La mayoría de estos se unen a los antígenos en las células cancerosas, pero algunos actúan al unirse a antígenos en otras células no cancerosas, o incluso a proteínas de libre flotación (1).

-Anticuerpos monoclonales conjugados: los anticuerpos monoclonales conjugados se combinan con un medicamento de quimioterapia o una partícula radiactiva. El anticuerpo monoclonal circula por todo el cuerpo hasta que puede encontrar y engancharse al antígeno dirigido. Luego suministra la sustancia tóxica donde más se necesita. Los anticuerposmonoclonales conjugados también se conocen a veces comoanticuerpos marcados, etiquetados o cargados (1).

  • Conjugados de anticuerpos y medicamentos: estos anticuerpos monoclonales tienen medicamentos de quimioterapia potentes que se adhieren a ellos (1).
  • Anticuerpos radiomarcados: los anticuerpos radiomarcados tienen pequeñas partículas radiactivas unidas a ellos. El anticuerpo proporciona radiactividad directamente a las células cancerosas. El tratamiento con este tipo de anticuerpos a veces se conoce como radioinmunoterapia (1).

-Anticuerpos monoclonales biespecíficos: estos medicamentos están compuestos por partes de dos anticuerpos monoclonales diferentes, lo que significa que pueden adherirse a dos proteínas diferentes al mismo tiempo (1).
  • Involucradores biespecíficos de células T (BiTEs): estos medicamentos se desempeñan con una parte que se adhiere a una proteína de las células cancerosas y la otra se adhiere a una proteína de las células. Esto pone las células inmunitarias en contacto con las células cancerosas, lo que ayuda al sistema inmunológico a generar una respuesta más eficaz contra ellas (1).



ANTICUERPOS MONOCLONALES EN NEOPLASIAS HEMATOLÓGICAS


En los 10 últimos años, los anticuerpos monoclonales revolucionaron el tratamiento del cáncer, de manera particular en las enfermedades hematológicas. Tanto como agentes únicos o en combinación con agentes citotóxicos han conseguido un mayor tiempo libre de progresión, mejores supervivencias y calidad de vida. Desde principios del siglo XX, Paul Ehrlich postuló la potencial actividad de los anticuerpos frente al cáncer, denominándolos “magic bullets”. Posteriormente, Köhler y Milstein desarrollaron la técnica de los hibridomas, lo que permitió la obtención de anticuerpos monoclonales frente a un antígeno determinado por lo que se les concedió el premio nobel de Medicina y Fisiología en 1984. La administración de anticuerpos monoclonales en hematología surgió en 1980, cuando un anticuerpo contra antígeno de linfoma se administróa un paciente con linfoma en recaída (4).

A continuación, veremos el uso de los distintos anticuerpos monoclonales conocidos que se usan en diferentes enfermedades hematológicas de tipo oncológico.

-Linfoma no Hodgkin : el tratamiento del linfoma no Hodgkin permaneció sin cambios durante muchos años hasta la introducción del Rituximab, es el más conocido de los anticuerpos monoclonales. Es un anticuerpo monoclonal quimérico dirigido contra el antígeno CD20 del linfocito B. Causa la depleción de subpoblaciones de células B normales y malignas, a través de la citotoxicidad celular dependiente de anticuerpo y la dependiente de complemento. En la actualidad sus indicaciones incluyen el linfoma no Hodgkin folicular o de bajo grado en combinación con quimioterapia o como monoterapia además del linfoma no Hodgkin difuso en combinación con quimioterapia CHOP y en esquemas de rescate para pacientes en recaída y resistentes. Posteriormente se aprobó para el mantenimiento del linfoma folicular  (4).

  • Alemtuzumab: es un anticuerpo monoclonal anti-CD52. Está aprobado como segunda línea en la leucemia linfoide crónica, en el linfoma de células T cutáneo y en el tratamiento de esclerosis múltiple (4).
  • Ibritumomab tiuxetan: es un anticuerpo murino anti-CD20 IgG1 unido de forma covalente a tiuxetan el cual quela la partícula radioactiva ytrio-90.5. El anticuerpo lleva radiación directa a las células del linfoma. Se prescribe en linfomas indolentes y agresivos. Su respuesta se ha comparado con la de rituximab y se ha encontrado superioridad; sin embargo, uno de los efectos adversos más temidos es la aparición de leucemia mieloblástica o síndrome mielodisplásico secundario. Sus indicaciones actualmente son linfoma no Hodgkin folicular de células B CD20+ en recaída o resistente a rituximab, y tratamiento de consolidación posterior a la inducción a la remisión en pacientes con linfoma folicular sin tratamiento previo (4).

-Linfoma de Hodgkin : entre los principales objetivos de interés en el linfoma de Hodgkin está el CD30 y el ligando de la muerte celular programada. Una de las potenciales explicaciones de la inefectividad del tratamiento contra el linfoma de Hodgkin es una respuesta de señalización inadecuada a través de la vía de muerte celular programada. El CD30 se expresa en las células de Reed Sternberg y de forma normal no se expresa en tejidos sanos (4).

  • Brentuximab: es un anticuerpo anti-CD30 que fue añadido a un agente sintético dirigido contra el microtúbulo, el MMAE (monometil auristatin E), resultando en una inmunotoxina nueva conjugada llamada brentuximab vedotin (SGN-35). Se aprobó por la FDA en agosto de 2011 y está autorizado en el tratamiento de linfoma de Hodgkin clásico en recaída después de un trasplante autólogo, en pacientes con linfoma de Hodgkin resistentes a dos líneas de tratamiento, así como en aquellos con alto riesgo de recaída después de un trasplante autólogo. También ha mostrado beneficio en linfoma no Hodgkin anaplásico resistente (4).

Leucemia linfocítica crónica: en la actualidad se sabe que la leucemia linfocítica crónica tiene un curso clínico variable, la comprensión actual de la enfermedad y laexistencia de alteraciones cromosómicas pueden influir en el pronóstico lo que conlleva a la necesidad de buscar nuevas terapias dirigidas quepodrían ser útiles para mejorar la supervivenciaen estos pacientes reduciendo la toxicidad (4).

  • Obinutuzumab: es un anti-CD20 humanizado que reduce la Flucosilación y optimiza la afinidad por FcaRIIIa. Su efecto produce mayor actividad apoptósica en células de leucemia linfocítica crónica, además de incrementar los efectos citotóxicos del clorambucil y fludarabinacuando se compara con rituximab. Fue aprobado por la FDA en 2013 para el tratamiento de la leucemia linfocítica crónica en combinación con quimioterapia en pacientes con diagnóstico reciente y para segunda línea en el linfoma folicular en 2016 (4).
  • Ofatumumab: es un anticuerpo monoclonal humanizado dirigido contra las asas extracelulares del CD20, lo que le confiere mejor afinidad de unión al antígeno que el rituximab. Fue aprobado por la FDA en 2009 para el tratamiento de pacientes con diagnóstico de leucemia linfocítica crónica en combinación con clorambucil y para los pacientes que no son aptos para la administración de fludarabina (4).

-Leucemia linfoblastica aguda: los protocolos de tratamiento actuales en leucemia linfoblástica aguda han permitido aumentar de manera notable la supervivencia global de este grupo de pacientes, especialmente en la edad pediátrica, alcanzando tasas de incluso 90% a cinco años. En la actualidad existen estudios fase II y fase III que usan estos anticuerpos, ya sea como terapia de primera línea o en pacientes resistentes, que ayudarán a determinar la utilidad de estos, así como la toxicidad a corto y largo plazos (4).

  • Rituximab : recientemente se prescribió con efectividad en leucemia linfoblástica aguda. Se estima que 30 a 40% de las leucemias linfoblásticas B expresan el antígeno CD20. El rituximab fue el primer anticuerpo monoclonal en administrarse en leucemia linfoblástica aguda con base en protocolos utilizados en linfomas y actualmente representa una opción terapéutica atractiva, con poca toxicidad como tratamiento de primera línea en pacientes CD20+ (4).
  • Blinatumomab : el antígeno CD19 está presente en la mayor parte de las neoplasias hematológicas de la estirpe B. Blinatumomab es un anticuerpo captador biespecifico de linfocitos T CD3+ y linfocitos B CD19+. En el caso de la leucemia linfoblástica aguda ha demostrado ser capaz de negativizar la enfermedad mínima residual hasta en 80% de los pacientes en primera o segunda recaída, por lo que se considera un excelente tratamiento puente previo al trasplante. Los efectos adversos reportados en su mayoría son reversibles; se han reportado crisis convulsivas y encefalopatía reversible en tres pacientes. Debido a los resultados obtenidos en adultos, en la actualidad se efectúa un estudio fase II en pacientes pediátricos en recaída, resistentes a dos líneas de tratamiento o recaída posterior a TPH. En la actualidad se evalúa su aplicación en conjunto con quimioterapia contraquimioterapia únicamente (4).
  • Alemtuzumab :alrededor de 70% de los blastos linfoides expresan en antígeno CD52. La evidencia de su utilidad en la leucemia linfoblástica aguda aún es controvertida. Los primeros estudios evaluaron su efectividad como monoterapia con resultados no satisfactorios; sin embargo, posteriormente se evaluó en combinación con quimioterapia con resultados alentadores. Se sugiere que al igual que en los linfomas su administración en combinación con rituximab disminuye la resistencia al mismo y mejora las tasas de supervivencia libre de enfermedad (4).
  • Inotuzumab ozogamicina : es un anticuerpo monoclonal humanizado anti-CD22 conjugado con la toxina caliqueamicina. Ha demostrado resultados favorables en ensayos fases I y II. Se ha descrito como tratamiento en pacientes resistentes y además en primera línea para adultos mayores de 60 años en combinación con mini HyperCVAD (4).

-Leucemia mieloblástica : aunque existen muchos posibles blancos en la leucemia mieloblástica aguda (LMA) pocos se han explotado como blancos terapéuticos De manera clínicamente significativa. Hasta el momento, ningún anticuerpo monoclonal se ha aprobado como tratamiento efectivo. (4)

  • Gemtuzumab ozogamicina: es un anti-CD33 que en el año 2000 fue aprobado por la FDA en adultos mayores con leucemia mieloblástica aguda; sin embargo, poco tiempo después se retiró del mercado por efectos tóxicos adversos (4).

-Mieloma múltiple: los anticuerpos monoclonales en mieloma múltiple dirigidos hacia los antígenos de superficie que expresan las células plasmáticas han despertado altas expectativas debido a una mejor tolerancia y menor toxicidad. Entre los puntos blanco que han despertado interés en el tratamiento del mieloma múltiple son el CD38, CS1/SLAMF7, VEGF-A, EGFR, IL- 6, IL-6R, CD20, CD74, CD40, IGFR1, BAFF y PD-1. (4)

  • Daratumumab: es un anticuerpo monoclonal humanizado antiCD38, ocasiona muerte celular por activación de complemento, activación de fagocitosis y citotoxicidad celular dependiente de anticuerpos. Se ha estudiado como monoterapia en pacientes resistentes o en recaída de mieloma múltiple, demostrando efectividad dosis respuesta. Está aprobado por la FDA como monoterapia. Entre los efectos adversos reportados, los más comunes son fatiga y rinitis alérgica, además de neumonía y trombocitopenia. En la actualidad está en estudios fase III la combinación de daratumumab con dexametasona y lenalidomida (como primera línea) o con dexametasona y bortezomib (recaída o resistentes) (4).
  • Isatuximab: es un anticuerpo monoclonal humanizado IgG1 anti CD38 que interrumpe la señalización intracelular; tiene actividad apoptótica por medio de activación de complemento, citotoxicidad celular dependiente de anticuerpos y fagocitosis dependiente de anticuerpos (4).
  • Elotuzumab: es un anticuerpo monoclonal humanizado IgG1 dirigido hacia la molécula CS1, el primero de la familia SLAMF7 en ser aprobado por la FDA para tratamiento en combinación con lenalidomida y dexametasona en pacientes con mieloma múltiple resistente o en recaída. Este fármaco activa células NK y produce la muerte de las células tumorales por citotoxicidad dependiente de anticuerpos. No ha demostrado efectividad como monoterapia, por lo que está aprobada como tratamiento combinado con otras terapias (4).
  • Siltuximab: es un anticuerpo monoclonal anti IL-6 que ha demostrado mínimo beneficio clínico en mieloma múltiple resistente, está aprobado por la FDA para tratar la enfermedad de Castleman (4).
  • Milatuzumab: es un anticuerpo humanizado anti CD74, en modelos preclínicos ha demostrado actividad antiproliferativa de células de mieloma múltiple; con base en estos resultados actualmente está en fase II para evaluación como opción terapéutica (4).

Otros anticuerpos monoclonales:

· Mogamulizumab: es un anticuerpo monoclonal humanizado IgG1 dirigido contra CCR4. Se aprobó recientemente en Japón para el tratamiento del linfoma periférico de células T resistente o en recaída. Ha demostrado conseguir incluso 34% de respuesta en ensayos clínicos de fase II (4).

· Ipilimumab: es un anticuerpo monoclonal humanizado IgG1 kappa dirigido contra CTLA-4 (linfocito T citotóxico ligado a proteína 4) presente en células tumorales; su utilidad se ha estudiado en pacientes en recaída después de trasplante alogénico. En la actualidad parece ser una opción factible; sin embargo, se necesitan más estudios (4).

· Inhibidores de checkpoint inmunes (inhibidores del ligando de muerte celular programada PD): representan una de las estrategias más recientes como blanco terapéutico. Su utilidad se basa en la inhibición de checkpointsinmunes para potenciar la vigilancia inmunológica frente a las células neoplásicas. Se han prescrito en el tratamiento de linfoma de Hodgkin resistente, mieloma múltiple y algunos linfomas de células T (4).


Figura 2: Tabla resumen acción anticuerpos monoclonales según enfermedad
Fuente: Anticuerpos monoclonales en neoplasias hematológica. (s/f). Org.mx. 
Revisado el 26 de octubre de 2025, de https://revistadehematologia.org.mx/article/anticuerpos-monoclonales-en-neoplasias-hematologica/



ANTICUERPOS MONOCLONALES EN HEMATOLOGÍA NO ONCOLÓGICA


A parte del uso de anticuerpos monoclonales para enfermedades hematológicas de tipo oncológico, también tienen aplicaciones en las no oncológicas. A continuación, veremos que no es una aplicación tan extensa como en la hematología oncológica, pero también tienen un gran impacto.

-Trasplante de progenitores hematopoyéticos : se usan anticuerpos monoclonales como alemtuzumab y daclizumab en las formas de enfermedad injerto contra receptor (EICR) resistentes a los esteroides (5).

-Hemoglobinuria paroxística nocturna : se usa eculizumab, bloquea C5 del complemento e impide su activación (6).

-Anemia hemolítica autoinmune por anticuerpos calientes : se utiliza Rituximab que se ha visto útil en las secundarias a síndromes linfoproliferativos y linfomas (7).

-Púrpura trombocitopénica inmune : se usa rituximab en 3ª línea y en ≥4ª línea alemtuzumab. También se han visto nuevos fármacos como Rozanolixizumab (8), es un anticuerpo monoclonal humanizado de tipo IgG4 que disminuye la concentración sérica de IgG, inhibiendo la unión de IgG al FcRn, un receptor que, en condiciones fisiológicas, protege a las IgG de la degradación intracelular y las recicla hacia la superficie celular (9).

-Púrpura trombocitopénica trombótica : se usa Caplacizumab, que es un nanoanticuerpo bivalente humanizado que consta de dos subunidades idénticas humanizadas (PMP12A2hum1), genéticamente unidas por tres alaninas, que actúa sobre el dominio A1 del factor von Willebrand y que inhibe la interacción entre el factor von Willebrand y las plaquetas. También se usa rituximab en recaídas (8).

-Síndrome hemolítico urémico atípico : se usa Eculizumab. (8)

-Coagulopatías yatrógenas: para neutralizar Dabigatrán se usa Idarucizumab. (10)

-Hemofilia : se usa Emicizumab para profilaxis de sangrado en pacientes con Hemofilia A grave y con inhibidores, aprobado también para profilaxis de pacientes sin inhibidores. No tiene indicación para uso a demanda ni tratamiento de sangrados agudos. En hemofilia con alta respuesta también se usa como profilaxis (11), es un anticuerpo monoclonal humanizado modificado inmunoglobulina G4 (IgG4) con una estructura de anticuerpo biespecífico, se une el factor IX activado y el factor X para restaurar la función del FVIIIa deficiente, necesario para una hemostasia eficaz (12).

-Amiloidosis : Daratumumab, es un anticuerpo monoclonal aprobado en combinación con bortezomib, ciclofosfamida y dexametasona para pacientes con amiloidosis AL recién diagnosticado (13). Hay algunos monoclonales en desarrollo (Coramitug y ALXN2220) (14).

- Antagonistas de GPIIb/IIIa: Abciximab, mecanismo de acción del abciximab es la inhibición de la agregación plaquetaria al unirse de forma específica al receptor de la glicoproteína IIb/IIIa) en las plaquetas activadas. Evitando la unión del fibrinógeno, del factor de von Willebrand y de otros factores adhesivos, lo que impide la formación de coágulos sanguíneos (15).



BIBLIOGRAFÍA


1. Anticuerpos monoclonales y sus efectos secundarios. (s/f). Cancer.org. 
Revisado el 26 de octubre de 2025, de https://www.cancer.org/es/cancer/como-sobrellevar-el-cancer/tipos-de-tratamiento/inmunoterapia/anticuerpos-monoclonales.html

2. Anticuerpos monoclonales: desarrollo físico y perspectivas terapéuticas. (2006). Infectio: revista de la Asociación Colombiana de Infectología, 10(3), 186–197. http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0123-93922006000300006

3. Wikimedia Commons contributors, "File:Mecanismos de acción de los MoAbs.png," Wikimedia Commons, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Mecanismos_de_acci%C3%B3n_de_los_MoAbs.png&oldid=960509738 (accessed November 10, 2025).

4. Anticuerpos monoclonales en neoplasias hematológica. (s/f). Org.mx. Revisado el 26 de octubre de 2025, de https://revistadehematologia.org.mx/article/anticuerpos-monoclonales-en-neoplasias-hematologica/

5. Rubio Batllés, M. Facultad de Medicina de Albacete. (2025). Apuntes de Hematología : TPH y CAR-T.

6. Gómez Catalán, I. Facultad de Medicina de Albacete. (2025). Apuntes de Hematología : Aplasia medular.

7. Rubio Batllés, M. Facultad de Medicina de Albacete. (2025). Apuntes de Hematología : Anemias no microcíticas II.

8. Marín Sánchez, A. Facultad de Medicina de Albacete. (2025). Apuntes de Hematología : Trombopenias y trombopatías.

9. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios :: CIMA ::. FICHA TECNICA RYSTIGGO 140 MG/ML SOLUCION INYECTABLE. Aemps.es. Revisado el 26 de octubre de 2025, de https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/1231780001/FT_1231780001.html

10. Rubio Batllés, M. Facultad de Medicina de Albacete. (2025). Apuntes de Hematología : Coagulopatías adquiridas.

11. Marín Sánchez, A. Facultad de Medicina de Albacete. (2025). Apuntes de Hematología : Coagulopatías congénitas.

12. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios :: CIMA ::. FICHA TECNICA HEMLIBRA 150 MG/ML SOLUCION INYECTABLE. Aemps.es. Recuperado el 26 de octubre de 2025, de https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/1181271002/FT_1181271002.html

13. Fundación Carreras (Fcarreras.org). 
Revisado el 26 de octubre de 2025, de https://fcarreras.org/pacientes/enfermedades-hematologicas-adultos/la-amiloidosis-primaria/

14. Marín Sánchez, A. Facultad de Medicina de Albacete. (2025). Apuntes de Hematología : Gammapatías monoclonales.

15. Panadero Moratalla, F. Facultad de Medicina de Albacete. (2025). Apuntes de Hematología : Terapia antitrombótica.


lunes, 3 de noviembre de 2025

Anemia hemolítica autoinmune inducida por fármacos

Autora : Lucía O. M.

4º Curso de Medicina grupo "A" (Curso 2025/26)

Código de trabajo : 2502-LOM




DEFINICIÓN Y MECANISMO


Las anemias hemolíticas autoinmunes (AHAI) conforman un grupo heterogéneo de anemias, cuya característica común son los autoanticuerpos dirigidos contra antígenos situados en la membrana de los glóbulos rojos del paciente (1). Cuando esta activación del sistema inmunitario ha sido causada por un medicamento, podemos decir que nos encontramos ante una AHAI secundaria inducida por fármacos (AHAI-F) (2).

En la mayoría de los casos, los eritrocitos unidos a anticuerpos son fagocitados por los macrófagos del sistema reticuloendotelial en el bazo y/o en el hígado (3); mientras que una proporción más pequeña de los hematíes son degradados por el sistema del complemento (4). De esta forma, podemos clasificar la AHAI-F como una anemia hemolítica mayormente de tipo extravascular (3), causada por anomalías extrínsecas al eritrocito (5).

Los anticuerpos implicados son más frecuentemente del tipo IgG, desencadenando la hemólisis en el bazo, mientras que los anticuerpos de tipo IgM son los responsables de la activación del complemento (4). Estos anticuerpos actúan a temperatura corporal, clasificando la AHAI-F como una AHAI por anticuerpos calientes (5).

Se presenta en las siguientes horas o días tras la administración del medicamento, en forma de proceso agudo (3).



ETIOLOGÍA Y EPIDEMIOLOGÍA


La mayoría de las AHAI acaban siendo catalogadas como idiopáticas, de forma que una importante proporción de las AHAI-F no son diagnosticadas como tales (3). Al igual que las demás AHAI por anticuerpos calientes, es más frecuente en mujeres (5).

Algunos fármacos como la metildopa o la levodopa estimulan la producción de anticuerpos contra los antígenos del grupo Rh, mientras que otros actúan contra el complejo antibiótico-membrana eritrocítica. Este último grupo forma un mecanismo transitorio de hapteno, que puede ser estable (penicilina, cefalosporinas) o inestable (quinidina, sulfamidas) (5).

Así, podemos clasificar los fármacos en tres tipos de mecanismos (ver tabla 1): (5)
  1. Autoanticuerpos contra los antígenos del grupo Rh (tipo metildopa): Levodopa, cefalosporinas, ibuprofeno, diclofenaco, interferón alfa, ácido mefenámico, procainamida, tenipósido, tioridazina, y tolmetina.
  2. Autoanticuerpos contra el complejo ATB-membrana eritrocítica:
    1. Hapteno estable (tipo penicilina): Cefalosporinas, tetraciclinas, tolbutamida, fluoresceína sódica.
    2. Hapteno inestable o mecanismo desconocido (tipo sulfamidas): Ácido aminosalicílico, cefalosporinas, anfotericina B, antazolina, clorpropamida, dietilestibestrol, doxepina, hidroclorotiazida, isoniacida, probenecid, quinidina, quinina, rifampicina, sulfonamidas, tiopental.

De cualquier manera, los fármacos más asociados a la AHAI-F pertenecen a uno de los siguientes grupos: (2)(3)
  1. Antibióticos: cefalosporinas, penicilinas.
  2. AINEs: ibuprofeno.
  3. Agentes quimioterápicos.


CLÍNICA


En la AHAI por anticuerpos calientes, los síntomas suelen ser secundarios a la anemia (5), incluyendo cualquiera de los siguientes: orina oscura, fatiga, palidez cutánea, taquicardia, disnea, o ictericia (2).

En casos graves, también podemos los siguientes: (5)

  • Dolor torácico.
  • Síncope.
  • Insuficiencia cardíaca o hepática.
  • Esplenomegalia leve (típica).
  • Eventos tromboembólicos venosos (frecuentes).


DIAGNÓSTICO


Para el diagnóstico de AHAI-F, se requieren los mismos criterios que para el diagnóstico de AHAI: anemia, datos bioquímicos de hemólisis, y test de Coombs directo (CD) positivo (1).

  1. Hemograma: encontraremos una anemia con un VCM posiblemente elevado, debido a la reticulocitosis extrema (5) y a la aglutinación de los hematíes (1). También podemos encontrar CHCH elevada (4).
  2. Bioquímica: datos de hemólisis como aumento de la enzima lactato deshidrogranasa (LDH), hiperbilirrubinemia a costa de bilirrubina indirecta, y disminución de la haptoglobina (2) (4) (5). 
Otras pruebas que se pueden solicitar son:
  1. Frotis de sangre periférica (FSP): se observan microesferocitos (a pesar de la VCM) y policromasia (4) (5). Ver imagen 1.
  2. Recuento de reticulocitos: elevado, como corresponde a una anemia regenerativa como la AHAI (2) (4) (5).
  3. Función renal: hemoglobinuria (2) (4).

Por otro lado, la prueba de Coombs directa (también llamada prueba de antiglobulina directa) es altamente sensible para la AH autoinmunitaria, pero poco específica para determinar la diana del anticuerpo; lo que significa que la prueba puede ser positiva aún en ausencia de AHAI. En casos donde los autoanticuerpos, en lugar de ser tipo IgG, son tipo IgA, o si la densidad de anticuerpos es muy baja, la CD puede producir falsos negativos (5).

La prueba CD también puede producir falsos positivos, debido a la presencia de anticuerpos clínicamente irrelevantes, paraproteínas elevadas debido a terapias previas, o aloanticuerpos después de transfusiones. (5)

Un patrón en la prueba CD de reacción positiva con anti-IgG, que sin embargo sea negativa con anti-C3, correspondería a la AHAI idiopática y la AHAI-F. Es raro encontrar una reacción que sea positiva tanto a anti-IgG como a anti-C3 (5).

No menos importante que los datos bioquímicos, son una buena historia clínica y una exploración física adecuada que, por ejemplo, nos puede confirmar una esplenomegalia (2).



TRATAMIENTO


El primer paso debe ser siempre la supresión del medicamento que pueda estar causando la AHAI. Una vez dejan de tomarlo, los pacientes suelen tener un buen pronóstico (2) (5).

En segundo lugar, suele venir la administración de corticosteroides como la metilprednisolona (4) para suprimir la respuesta inmunitaria, y en casos refractarios, las infusiones de inmunoglobulina IV (2) (5).

Para los pacientes con anemia grave y/o respuesta insuficiente, está indicada la transfusión de sangre (2) (5); sin embargo, algunos pacientes pueden presentar panaglutininas contra antígenos presentes en la mayoría de los donantes, dificultando la búsqueda de concentrados de hematíes compatibles y limitando las indicaciones (1).

Otros tratamientos incluyen el uso de fármacos inmunosupresores adicionales, suplementos de ácido fólico, y/o esplenectomía (2) (5). La adición precoz de rituximan en algunas AHAI ha demostrado buenos resultados en los estudios, y puede ser por tanto una opción a valorar (1).



PRONÓSTICO


Los pacientes suelen llevar un buen pronóstico una vez dejan de tomar el fármaco responsable de la reacción inmunitaria (2). En las AHAI tipo metildopa, la hemólisis se suele detener hacia las tres semanas pero la prueba CD puede persistir positiva durante más de un año; mientras que en las AHAI mediadas por hapteno, la hemólisis cesa cuando el fármaco es eliminado del plasma (5).



CASO CLÍNICO


Proponemos a continuación un caso clínico para los alumnos, simplificado del paper de Queiroz et. al. (2024) (4). Se proponen las siguientes preguntas, a responder conforme se avanza en la lectura:
  1. ¿Qué pruebas iniciales pedirías?
  2. ¿Cuál es la sospecha diagnóstica inicial?
  3. ¿Cuál podría ser una pauta de tratamiento?
Hombre de 74 años con antecedentes de insuficiencia cardíaca (IC). Refiere que hace aproximadamente dos meses comenzó con tos seca, astenia y edema generalizado. Fue ingresado y recibió tratamiento para neumonía, también fue sometido a un procedimiento de cateterismo. Fue dado de alta del hospital con medicación para la IC y claritromicina (ATB macrólido). Regresa tres semanas después presentando fiebre, hipotensión, tos y astenia. Se ingresa de nuevo y se inicia tratamiento con cefepima (betalactámico 4ª generación).

Responde la pregunta 1





¿Qué pruebas iniciales pedirías?

Al ser ingresado, se solicitaron las siguientes pruebas:
  1. BQ: aumento de LDH. Sin otras alteraciones.
  2. Hemograma: anemia con disminución progresiva de la Hb, policromasia, VCM elevada y CHCH elevados.
  3. FSP: recuento de reticulocitos elevado.
  4. Función hepática: hiperbilirrubinemia a costa de bilirrubina indirecta.
  5. Función renal: hemoglobinuria
  6. Coombs directo: positivo para IgG.
Responde la pregunta 2






¿Cuál es la sospecha diagnóstica inicial?

Se sospechó una anemia hemolítica extravascular de origen autoinmune, posiblemente relacionada con el tratamiento de claritromicina.

Responde la pregunta 3






¿Cuál podría ser una pauta de tratamiento?
  1. Supresión del fármaco que pueda estar causando el cuadro (claritromicina, sustituida por cefepima).
  2. Corticoides (metilprednisolona) y suplementos de ácido fólico.
Si la anemia progresara o la respuesta fuera insuficiente, se podrían valorar una trasfusión de sangre, otros fármacos inmunosupresores como el rituximab, e incluso una esplenectomía.
ANEXOS


Tabla 1: Fármacos que pueden causar anemia hemolítica por anticuerpos calientes [Gerber G.F et al (2024) Manual MSD Versión para profesionales].



Imagen 1: Esferocitos [Gerber G.F et al (2024) Manual MSD Versión para profesionales].




BIBLIOGRAFÍA


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2.- MedlinePlus en español [Internet]. Bethesda (MD): Biblioteca Nacional de Medicina (EE. UU.). (2025). Anemia hemolítica inmunitaria inducida por medicamentos; [última revisión 2/3/2025]. Consultado el 8/9/2025. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000578.htm

3.- Canoa Rico A, García Ferreiro A, Roriguez Zorilla S, Martínez González A. (2021). Anemia hemolítica autoinmune inducida por fármacos, como efecto adverso a vacuna frente a COVID-19, descripción de 1 caso y revisión de la bibliografía; [aceptado 10/10/2021]. Galicia Clin 2021; 82-4: 218 - 219.

4.- Queiroz, D. L., Campos, B. R., Dresch, G. E., Stela, M. V. L., Souza, M. A., Andrighetti, T. T., Chaves, M. A. F., & Barros, M. F. (2024). Relato de caso: Anemia hemolítica autoimune induzida por medicamentos. Hematology, Transfusion and Cell Therapy, 46(Suppl. 4), S71. Consultado el 28/9/2025. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.htct.2024.09.119

5.- Gerber G F, Spivak J L. (2024) Anemia hemolítica autoinmunitaria; [última modificación sept 2024]. Manual MSD Versión para profesionales. Consultado el 8/9/2025. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/professional/hematología-y-oncología/anemias-causadas-por-hemólisis/anemia-hemolítica-autoinmunitaria?ruleredirectid=756